Seguros de vida: ¿cómo determinamos el capital que aseguramos?

A estas alturas, nadie pone en entredicho los beneficios de contar con un seguro de vida que proteja el bienestar de nuestros seres queridos ante la posibilidad de que llegásemos a faltar en algún momento. Es una herramienta que proporciona confianza y tranquilidad de cara a las responsabilidades económicas que tengan que enfrentar en el futuro.

No obstante lo dicho, tampoco se trata de contratar una póliza sin antes haber tomado en cuenta algunos factores imprescindibles para realizar una buena elección. Las coberturas y los beneficiarios son unos de ellos, pero hay otro que no puede dejarse de lado: el capital a asegurar.

 

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Determinando el capital a asegurar

Para determinar esta cifra hay que tener en cuenta ciertos aspectos que variarán según el caso. Por ejemplo, si hemos contratado una hipoteca lo aconsejable es que el capital cubra el importe pendiente del préstamo hipotecario. De esta manera, ante cualquier eventualidad la vivienda quedará limpia de cargas.

 

Otro punto que no debemos perder de vista, tiene que ver con la conveniencia de que aumentemos el capital de nuestro seguro de vida con el objetivo de que abarque, por lo menos, nuestro salario bruto de 3 años. ¿Por qué? Para que nuestra familia cuente con el tiempo suficiente para reordenarse y volver a encauzar sus gastos.

 

Junto con lo anterior, lo más importante de este asunto es que sepamos calcular el capital que vamos a asegurar. Para hacerlo debemos considerar las siguientes sugerencias:

  • Coger la cantidad equivalente a los ingresos mensuales netos de nuestra familia.
  • Restar los pagos a la Seguridad Social, impuestos y cualquier otra responsabilidad económica.
  • Sumar gastos pendientes, gastos propios, gastos de fiscalidad, etc.
  • El resultado lo multiplicamos por 60. La cifra que nos aparezca corresponderá a la cantidad que nos conviene asegurar.

Todo esto se puede explicar de una manera más simple: calculamos nuestros ingresos netos mensuales restándole todos los impuestos y lo que obtengamos lo multiplicamos por 60.

 

 

 

 

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